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Fisiología de los líquidos corporales, los electrolitos y el equilibrio ácido-base

Actualizada el 2 de octubre de 2026 · 5 referencias · Política editorial

El agua es el componente más abundante del cuerpo y su volumen, su osmolalidad, su composición iónica y su pH se mantienen dentro de márgenes estrechos. El sodio determina el volumen extracelular, el agua libre determina la natremia, el potasio fija el potencial de membrana, el calcio ionizado regula la excitabilidad y la concentración de H+ se defiende con amortiguadores, el pulmón y el riñón. Esta guía reúne los mecanismos y las reglas que se usan para interpretar el ionograma y los gases arteriales.

Lo esencial

Compartimentos corporales, osmolalidad y fuerzas de Starling

Compartimentos de agua corporal (adulto de 70 kg)Anchos proporcionales al volumen. Cifras de la regla 60-40-20 para un hombre adulto; en la mujer el agua corporal ronda el 50 % del peso.
Agua corporal total ≈ 42 L · 60 % del pesoIntracelular ≈ 28 L · 40 %Extracelular ≈ 14 L · 20 %Líquido intracelularK⁺ ≈ 140 · Mg²⁺, fosfatos, proteínasNa⁺ ≈ 10–15 mEq/LIntersticial≈ 10,5 LNa⁺ ≈ 140pocas proteínasPlasma¾ del LEC≈ 3,5 L · ¼Membrana celular: H₂O libre;Na⁺/K⁺-ATPasa fija Na⁺ fuera y K⁺ dentroPared capilar:pasan agua e iones,no las proteínasAdulto de 70 kg

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En el adulto el agua corporal total (ACT) es alrededor del 60 % del peso en el hombre y del 50 % en la mujer; es mayor en el recién nacido (cerca del 75 %) y menor en el anciano y en la obesidad, porque el tejido adiposo contiene poca agua. En una persona de 70 kg son unos 42 L: dos tercios (28 L, el 40 % del peso) dentro de las células y un tercio (14 L, el 20 %) fuera. El líquido extracelular (LEC) se reparte en intersticial (tres cuartos, unos 10,5 L) y plasma (un cuarto, unos 3,5 L), más 1 a 2 L de líquido transcelular (cefalorraquídeo, sinovial, pleural, intraocular). La volemia es de unos 5 L, alrededor del 7 % del peso.

La composición difiere: en el LEC predominan el Na+, el Cl− y el HCO3−; en el líquido intracelular (LIC), el K+, el Mg2+, los fosfatos orgánicos y las proteínas. La Na+/K+-ATPasa mantiene la diferencia, de modo que el Na+ se comporta como un soluto confinado al LEC y el K+ al LIC.

El agua atraviesa libremente casi todas las membranas celulares (acuaporinas) y se distribuye hasta igualar la osmolalidad, normal en unos 275–295 mOsm/kg. La osmolalidad plasmática calculada es 2 × Na+ + glucosa/18 + BUN/2,8 (glucosa y BUN en mg/dL). La tonicidad, u osmolalidad efectiva, cuenta solo los solutos que no cruzan la membrana celular (sodio, glucosa en ausencia de insulina, manitol): la urea eleva la osmolalidad pero no mueve agua, porque entra en las células. Un líquido hipertónico saca agua de las células; uno hipotónico las hincha. La solución salina al 0,9 % se queda en el LEC; el agua libre (dextrosa al 5 %) se reparte por toda el ACT, y solo una doceava parte, aproximadamente, queda en el plasma.

Entre plasma e intersticio el intercambio depende de las fuerzas de Starling: la presión hidrostática capilar (que filtra), la presión oncótica del plasma (unos 28 mmHg, cerca del 80 % debido a la albúmina, que retiene), y las presiones hidrostática y oncótica del intersticio. El resultado neto en la mayoría de los tejidos es una filtración pequeña y continua que vuelve a la sangre por los linfáticos (unos 2 a 3 L/día). El modelo actual incorpora el glucocáliz endotelial, que hace que la reabsorción en el extremo venoso sea escasa en muchos lechos. Hay edema cuando la filtración supera el drenaje linfático: presión venosa alta (insuficiencia cardíaca), oncótica baja (síndrome nefrótico, cirrosis), permeabilidad aumentada (sepsis, quemaduras) u obstrucción linfática.

Sodio y agua: ADH, sed y osmorreceptores

Hay que separar dos sistemas. La osmolalidad (y por tanto la natremia) se regula con el balance de agua, mediante la hormona antidiurética (ADH o vasopresina) y la sed. El volumen extracelular se regula con el balance de sodio, mediante el sistema renina-angiotensina-aldosterona, el simpático renal y los péptidos natriuréticos. La concentración de sodio no informa del sodio corporal total: un paciente con insuficiencia cardíaca puede tener hiponatremia y exceso de sodio a la vez.

Los osmorreceptores están en el hipotálamo anterior, en órganos circunventriculares sin barrera hematoencefálica (órgano vasculoso de la lámina terminal y órgano subfornical). Cuando la osmolalidad sube por encima de unos 280 mOsm/kg, estimulan a las neuronas de los núcleos supraóptico y paraventricular, que sintetizan la ADH; esta se almacena y se libera desde la neurohipófisis. El sistema es muy sensible: basta un cambio de alrededor del 1 % de la osmolalidad. La hipovolemia y la hipotensión también liberan ADH, a través de los barorreceptores, pero se necesita una caída del orden del 10 % y, cuando ocurre, la volemia prevalece sobre la osmolalidad. Náuseas, dolor, estrés, hipoxemia y numerosos fármacos también la estimulan.

En el túbulo colector la ADH actúa sobre receptores V2 (AMP cíclico), que insertan acuaporina 2 en la membrana apical; el agua sale hacia el intersticio medular hiperosmolar que crea el asa de Henle. La orina puede ir de unos 50 a unos 1.200 mOsm/kg. Como hay que eliminar unos 600 mOsm de solutos al día, el volumen urinario obligatorio mínimo es de alrededor de 0,5 L/día. En el otro extremo, con dietas muy pobres en solutos (té con galletas, potomanía de cerveza) la capacidad de excretar agua libre es limitada aunque la ADH esté suprimida.

La sed se activa con un umbral osmótico algo mayor que el de la ADH, con la hipovolemia y con la angiotensina II. Es la defensa definitiva contra la hipernatremia: la hipernatremia grave casi solo ocurre en quien no puede beber o no tiene acceso al agua (lactantes, ancianos, pacientes con alteración de la conciencia). El balance diario típico es de unos 2,3 L de ingreso (bebida, alimentos y unos 200 mL de agua metabólica) frente a pérdidas por la orina (unos 1,4 L), insensibles por la piel y el pulmón (unos 0,7 L), el sudor y las heces.

La aldosterona aumenta la reabsorción de sodio por el canal epitelial de sodio (ENaC) de las células principales del colector, a cambio de secreción de K+ y de H+. El péptido natriurético auricular, liberado por la distensión auricular, hace lo contrario: natriuresis, vasodilatación e inhibición de la renina.

Potasio: distribución, regulación interna y excreción renal

Intercambios de potasio entre compartimentosLa regulación interna (célula ↔ LEC) actúa en minutos; el balance externo (riñón) en horas.
IntracelularK⁺ ≈ 140 mEq/L≈ 98 % del K⁺ corporal (≈ 3.500 mEq)ExtracelularK⁺ 3,5–5,0 mEq/L≈ 2 % (≈ 60 mEq)ATP3 Na⁺2 K⁺Na⁺/K⁺-ATPasaEntra a la célulaInsulinaAgonistas β₂ (adrenalina)AlcalosisAldosteronaSale de la célulaAcidosis hiperclorémicaHiperosmolaridadDéficit de insulina, bloqueo βLisis celular, ejercicio intensoDigoxina en dosis tóxicasDieta ≈ 100 mEq/día(varía con la dieta)Riñón≈ 90 % de laexcreciónHeces≈ 10 %

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El cuerpo contiene unos 3.500 mEq de potasio (unos 50 mEq/kg), alrededor del 98 % dentro de las células, sobre todo en el músculo, con una concentración intracelular de unos 140 mEq/L. En el LEC hay solo unos 60 mEq, con una concentración de 3,5 a 5,0 mEq/L. La relación entre ambas concentraciones fija el potencial de reposo de las células excitables: la hipopotasemia hiperpolariza y la hiperpotasemia despolariza de forma sostenida (lo que, paradójicamente, inactiva los canales de sodio y reduce la excitabilidad).

Una sola comida puede aportar tanto potasio como el que hay en todo el plasma; si quedara en el LEC, la potasemia subiría peligrosamente. La regulación interna lo evita metiéndolo en las células en minutos:

El balance externo lo hace el riñón, que elimina alrededor del 90 % del ingreso diario; el resto sale por las heces. El potasio filtrado se reabsorbe casi todo en el túbulo proximal (alrededor del 65 %) y en el asa de Henle (rama gruesa ascendente, por el cotransportador Na-K-2Cl); lo que se excreta depende de la secreción en las células principales del túbulo distal final y del colector cortical, por canales ROMK y BK. La secreción aumenta con la potasemia, con la aldosterona (que a su vez se libera por la hiperpotasemia), con el flujo tubular distal y con la llegada de sodio al colector (por eso los diuréticos de asa y las tiazidas producen hipopotasemia). Las células intercaladas reabsorben K+ mediante una H+/K+-ATPasa cuando hay depleción. En la depleción grave el riñón puede reducir la excreción a cerca del 1 % de lo filtrado, pero no a cero.

La hipomagnesemia aumenta la pérdida renal de potasio (el magnesio intracelular frena la salida por ROMK) y hace refractaria la hipopotasemia hasta que se repone el magnesio.

Calcio, fósforo y magnesio: PTH, vitamina D, calcitonina y FGF23

Regulación del calcio y del fósforoEsquema de los ejes PTH, vitamina D y FGF23. 1,25-(OH)2D: calcitriol; CaSR: receptor sensor de calcio.
Ca²⁺ iónico en plasma1,12–1,32 mmol/LTiroides (células C) y paratiroidesHueso99 % del calcio corporalRiñónIntestino delgadoPiel (UVB) y dietaHígado: 25-OH-DPTHPTHCaSR: Ca²⁺ ↓ → PTH ↑CalcitoninaCa, Preabsorbe Ca1,25-(OH)₂Dabsorbe Ca, P25-OH-DFGF23 (osteocitos)

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El 99 % del calcio corporal está en el hueso como hidroxiapatita. En el plasma, alrededor del 50 % está ionizado (la fracción activa), un 40 % unido a proteínas, sobre todo albúmina, y un 10 % formando complejos con aniones (citrato, fosfato, bicarbonato). Por eso la calcemia total baja con la hipoalbuminemia sin que cambie el calcio ionizado, y la alcalosis, al aumentar la unión a la albúmina, reduce el calcio ionizado: es la causa de las parestesias y la tetania de la hiperventilación. Cuando hay dudas, se mide el calcio ionizado.

La hormona paratiroidea (PTH) es el regulador minuto a minuto. Las células principales de las paratiroides tienen un receptor sensor de calcio (CaSR): cuando cae el calcio ionizado aumenta la secreción de PTH, según una curva sigmoidea muy empinada. La PTH:

La vitamina D se forma en la piel por la radiación ultravioleta B (o llega con la dieta), se hidroxila en el hígado a 25-hidroxivitamina D (la forma de depósito que se mide para valorar las reservas) y en el riñón a 1,25-dihidroxivitamina D (calcitriol), la forma activa. El calcitriol aumenta la absorción intestinal de calcio y de fosfato, facilita la acción de la PTH en el hueso y frena la síntesis de PTH.

El FGF23, secretado por los osteocitos cuando aumentan el fosfato o el calcitriol, actúa sobre el riñón (con el correceptor Klotho): reduce la reabsorción proximal de fosfato y la síntesis de calcitriol, y suprime la PTH. Se eleva precozmente en la enfermedad renal crónica y participa en el raquitismo hipofosfatémico. La calcitonina, de las células C (parafoliculares) del tiroides, inhibe a los osteoclastos, pero su papel fisiológico en el adulto es menor: ni la tiroidectomía ni el carcinoma medular alteran de forma importante la calcemia.

El riñón filtra calcio no unido y reabsorbe alrededor del 99 %: un 65 % en el proximal y un 25 a 30 % en la rama gruesa ascendente, ambos sobre todo por vía paracelular, y el resto en el distal, donde actúa la PTH. Las tiazidas aumentan la reabsorción distal de calcio y los diuréticos de asa la reducen. El fósforo está en un 85 % en el hueso; se reabsorbe en un 75 a 80 % en el proximal por cotransportadores sodio-fosfato que inhiben la PTH y el FGF23.

El magnesio es sobre todo intracelular y óseo; menos del 1 % está en el LEC. A diferencia de otros iones, se reabsorbe principalmente en la rama gruesa ascendente (alrededor del 65 %), por vía paracelular. La hipomagnesemia grave inhibe la secreción de PTH y genera resistencia a su acción, de modo que causa hipocalcemia que no se corrige sin reponer el magnesio.

Amortiguadores y ecuación de Henderson-Hasselbalch

El pH arterial normal es de 7,35 a 7,45, es decir, una concentración de H+ de unos 40 nEq/L, millones de veces menor que la de sodio. Cada día el metabolismo produce dos tipos de ácido: el volátil, el CO2 (más de 10.000 mmol/día), que elimina el pulmón, y los ácidos fijos o no volátiles (alrededor de 1 mEq/kg/día en una dieta occidental, procedentes de las proteínas con azufre y de los fosfatos), que solo puede eliminar el riñón.

Un amortiguador es un par ácido débil/base conjugada que limita los cambios de pH al aceptar o ceder H+. Es más eficaz cuando el pH está cerca de su pK. Los principales son:

Como todos los amortiguadores de un mismo medio están en equilibrio con el mismo H+ (principio isohídrico), basta conocer uno para conocer el pH. La ecuación de Henderson-Hasselbalch aplicada al bicarbonato es pH = 6,1 + log [HCO3− / (0,03 × PaCO2)], donde 0,03 mmol/L/mmHg es la solubilidad del CO2. Con HCO3− de 24 mEq/L y PaCO2 de 40 mmHg el cociente es 20:1 y el pH, 7,40. La forma de Henderson, [H+] (nEq/L) = 24 × PaCO2 / HCO3−, sirve para comprobar si una gasometría es coherente.

Papel del riñón y del pulmón

El pulmón ajusta la PaCO2 en minutos: los quimiorreceptores responden al H+ y a la PaCO2, y la ventilación alveolar cambia en consecuencia. Es la vía de compensación de los trastornos metabólicos, rápida pero incompleta.

El riñón ajusta el bicarbonato en horas a días con tres procesos:

  1. Reabsorción del bicarbonato filtrado: unos 180 L/día × 24 mEq/L ≈ 4.300 mEq/día, el 80 a 90 % en el túbulo proximal. El H+ secretado por el intercambiador Na+/H+ (NHE3) se combina con el HCO3− filtrado; la anhidrasa carbónica del borde en cepillo forma CO2, que entra en la célula y regenera el bicarbonato, que sale a la sangre. No elimina ácido: solo evita perder base.
  2. Acidez titulable: el H+ secretado en el distal y el colector (H+-ATPasa de las células intercaladas α) se une a amortiguadores filtrados, sobre todo fosfato. Cada H+ eliminado así genera un bicarbonato nuevo. El pH urinario mínimo es de alrededor de 4,5.
  3. Excreción de amonio: el túbulo proximal metaboliza glutamina a NH4+ y bicarbonato nuevo; el amonio se elimina en la orina. Normalmente supone alrededor de la mitad o más de la excreción ácida y es la vía que más se adapta: en la acidosis crónica puede aumentar a varios cientos de mEq/día.

La excreción ácida neta (NH4+ + acidez titulable − HCO3− urinario) iguala, en equilibrio, la producción de ácidos fijos. Aumentan la reabsorción de bicarbonato la hipercapnia, la depleción de volumen y de cloruro, la hipopotasemia, la angiotensina II y la aldosterona; por eso estos factores mantienen la alcalosis metabólica. El anion gap urinario (Na+ + K+ − Cl− urinarios) estima indirectamente el amonio: es negativo cuando el riñón responde bien (diarrea) y positivo o cercano a cero en la acidosis tubular renal distal.

Trastornos ácido-base, compensación esperada, anion gap y delta-delta

Diagrama pH-bicarbonato de los cuatro trastornos primariosCurvas calculadas con Henderson-Hasselbalch para PaCO2 de 25, 40 y 70 mmHg. Flecha continua: trastorno primario; punteada: compensación esperada (Winter, regla de 0,7 y reglas de 0,1 y 0,2 agudas y 0,4 crónicas). Banda clara: pH 7,35–7,45.
6,97,07,17,27,37,47,57,67,701020304050pH arterialHCO₃⁻ (mEq/L)← AcidemiaAlcalemia →PCO₂ 40 mmHgPCO₂ 70PCO₂ 25Acidosis metabólicaHCO₃⁻ ↓ · compensa ↓ PCO₂AlcalosismetabólicaAcidosis respiratoriaPCO₂ ↑ · compensa ↑ HCO₃⁻Alcalosis respiratoriaPCO₂ ↓ · compensa ↓ HCO₃⁻NormalTrastorno primarioCompensación esperada

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Hay cuatro trastornos primarios: la acidosis y la alcalosis metabólicas, que empiezan por un cambio del HCO3−, y la acidosis y la alcalosis respiratorias, que empiezan por un cambio de la PaCO2. En cada uno, el otro componente se mueve en el mismo sentido para acercar el cociente HCO3−/PaCO2 a 20. La compensación respiratoria de los trastornos metabólicos tarda horas y es completa en 12 a 24 horas; la renal de los respiratorios tarda de 3 a 5 días, por eso estos se dividen en agudos y crónicos.

Trastorno primarioCambio primarioCompensación esperada
Acidosis metabólica↓ HCO3−PaCO2 = 1,5 × HCO3− + 8 ± 2 (fórmula de Winter)
Alcalosis metabólica↑ HCO3−PaCO2 sube ≈ 0,7 mmHg por cada mEq/L que sube el HCO3−
Acidosis respiratoria aguda↑ PaCO2HCO3− sube ≈ 1 mEq/L por cada 10 mmHg
Acidosis respiratoria crónica↑ PaCO2HCO3− sube ≈ 3,5 a 4 mEq/L por cada 10 mmHg
Alcalosis respiratoria aguda↓ PaCO2HCO3− baja ≈ 2 mEq/L por cada 10 mmHg
Alcalosis respiratoria crónica↓ PaCO2HCO3− baja ≈ 4 a 5 mEq/L por cada 10 mmHg

Los coeficientes varían ligeramente entre tratados; son aproximaciones derivadas de pacientes y sirven para detectar trastornos mixtos: si la PaCO2 de una acidosis metabólica es mayor que la esperada, hay además una acidosis respiratoria; si es menor, una alcalosis respiratoria. La alcalosis respiratoria crónica es el único trastorno en el que la compensación puede devolver el pH a valores casi normales.

Un orden práctico de lectura: (1) comprobar la coherencia de los datos; (2) mirar el pH (acidemia o alcalemia); (3) identificar el trastorno primario por el sentido del HCO3− y de la PaCO2; (4) calcular la compensación esperada; (5) calcular el anion gap; (6) si está elevado, calcular el delta-delta; (7) buscar la causa con la clínica.

El anion gap (AG) = Na+ − (Cl− + HCO3−) representa los aniones no medidos, sobre todo la albúmina. Su valor normal depende del analizador (habitualmente unos 8 a 12 mEq/L). Hay que corregirlo por la albúmina: sumar unos 2,5 mEq/L por cada g/dL que la albúmina esté por debajo de 4. Una acidosis con AG elevado indica la acumulación de un ácido con un anión no medido: lactato, cetoácidos, ácidos de la insuficiencia renal o tóxicos (metanol, etilenglicol, salicilatos). Si el AG es normal, la pérdida de bicarbonato se compensa con cloruro (acidosis hiperclorémica): diarrea, acidosis tubulares renales, infusión abundante de solución salina. Ante una acidosis con AG alto sin causa evidente, la brecha osmolar (osmolalidad medida menos calculada) mayor de unos 10 mOsm/kg orienta a alcoholes tóxicos.

El delta-delta (o cociente delta) compara cuánto subió el AG con cuánto bajó el bicarbonato: (AG − 12) / (24 − HCO3−). En una acidosis con AG elevado pura cada mEq de ácido consume aproximadamente un mEq de bicarbonato, y el cociente queda entre 1 y 2. Menor de 1 sugiere que además hay una acidosis con AG normal; mayor de 2, que coexiste una alcalosis metabólica (por ejemplo, vómitos en una cetoacidosis) o una acidosis respiratoria crónica compensada.

Valores normales de referencia

ParámetroValor en el adultoNota
Sodio135–145 mEq/L
Potasio3,5–5,0 mEq/LFalsa elevación por hemólisis de la muestra
Cloruro98–106 mEq/L
Bicarbonato arterial22–26 mEq/LCO2 total venoso algo mayor
pH arterial7,35–7,45[H+] 35–45 nEq/L
PaCO235–45 mmHgA nivel del mar
Anion gap≈ 8–12 mEq/LDepende del analizador; corregir por albúmina
Osmolalidad plasmática275–295 mOsm/kg
Brecha osmolar< 10 mOsm/kg
Osmolalidad urinaria50–1.200 mOsm/kgSegún la ADH
Calcio total8,5–10,5 mg/dL (2,1–2,6 mmol/L)Corregir por albúmina
Calcio ionizado4,5–5,3 mg/dL (1,12–1,32 mmol/L)
Fósforo2,5–4,5 mg/dL (0,81–1,45 mmol/L)Mayor en niños
Magnesio1,7–2,2 mg/dL (0,7–0,9 mmol/L)Menos del 1 % del magnesio corporal
Albúmina3,5–5,0 g/dL
Agua corporal total≈ 60 % del peso (hombre)≈ 50 % en la mujer
Volemia≈ 70 mL/kg≈ 5 L en el adulto de 70 kg

Valores orientativos de los tratados de referencia; cada laboratorio fija sus propios intervalos.

Fórmulas y relaciones

Osmolalidad plasmática calculada

2 × Na+ + glucosa/18 + BUN/2,8

Glucosa y BUN en mg/dL. En mmol/L: 2 × Na+ + glucosa + urea.

Henderson-Hasselbalch

pH = 6,1 + log [HCO3− / (0,03 × PaCO2)]

Forma de Henderson para comprobar la coherencia: [H+] (nEq/L) = 24 × PaCO2 / HCO3−.

Fórmula de Winter

PaCO2 esperada = 1,5 × HCO3− + 8 ± 2

Compensación respiratoria de la acidosis metabólica.

Compensación de la alcalosis metabólica

ΔPaCO2 ≈ 0,7 × ΔHCO3−

Rara vez supera unos 55 mmHg por compensación pura.

Anion gap corregido por albúmina

AG = Na+ − (Cl− + HCO3−) + 2,5 × (4 − albúmina)

Albúmina en g/dL.

Delta-delta

(AG − 12) / (24 − HCO3−)

< 1: además acidosis con AG normal; 1–2: acidosis con AG elevado pura; > 2: además alcalosis metabólica.

Calcio corregido por albúmina

Ca corregido = Ca total + 0,8 × (4 − albúmina)

Ca en mg/dL y albúmina en g/dL. Aproximación; si hay dudas, medir el calcio ionizado.

Déficit de agua libre

ACT × (Na+ / 140 − 1)

ACT = 0,6 × peso (hombre) o 0,5 × peso (mujer); menos en ancianos.

Ecuación de Starling

Jv = Kf × [(Pc − Pi) − σ × (πc − πi)]

Pc y Pi: presión hidrostática capilar e intersticial; πc y πi: oncótica; σ: coeficiente de reflexión de las proteínas.

Correlación clínica

Hiponatremia y su corrección

La mayoría se debe a ADH activa (hipovolemia, insuficiencia cardíaca, cirrosis, secreción inadecuada, fármacos). En la crónica el cerebro ha perdido osmoles para adaptarse: corregir más de 8 a 10 mEq/L en 24 horas expone al síndrome de desmielinización osmótica.

Hiperpotasemia

Despolariza la membrana: ondas T picudas, alargamiento del PR, ensanchamiento del QRS y, al final, onda sinusoidal. El calcio intravenoso estabiliza la membrana sin bajar el potasio; la insulina con glucosa y los agonistas β2 lo meten en la célula; la eliminación requiere riñón, resinas o diálisis.

Cetoacidosis diabética

Acidosis con AG elevado por cetoácidos. La hiperpotasemia inicial (déficit de insulina e hiperosmolalidad) oculta un déficit corporal grande de potasio, que aparece al iniciar la insulina: hay que reponerlo y vigilarlo.

Vómitos y alcalosis metabólica

La pérdida de HCl genera la alcalosis; la depleción de volumen y de cloruro y la hipopotasemia la mantienen, porque el riñón sigue reabsorbiendo bicarbonato. Responde a la solución salina; el cloro urinario bajo (< 20 mEq/L) lo confirma.

Hipocalcemia e hipomagnesemia

La hipomagnesemia grave inhibe la secreción de PTH y su acción, y aumenta la pérdida renal de potasio: hipocalcemia e hipopotasemia refractarias hasta reponer el magnesio. Es frecuente con inhibidores de la bomba de protones, alcoholismo y diuréticos.

Hipercalcemia

El hiperparatiroidismo primario y el cáncer explican la gran mayoría de los casos. Con PTH elevada o inapropiadamente normal, el origen es paratiroideo; con PTH suprimida, buscar PTHrP, metástasis óseas, exceso de vitamina D o granulomatosis.

Acidosis hiperclorémica por solución salina

La infusión de grandes volúmenes de solución salina al 0,9 % (154 mEq/L de cloro) produce acidosis con AG normal por dilución del bicarbonato y carga de cloro. Las soluciones balanceadas la producen menos.

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Preguntas frecuentes

¿Por qué la hiponatremia no significa falta de sodio?

Porque la natremia es un cociente entre sodio y agua. La mayoría de las hiponatremias se deben a retención de agua por ADH, con sodio corporal normal, bajo o incluso alto (insuficiencia cardíaca, cirrosis). El volumen extracelular, que depende del sodio total, se valora por la clínica.

¿Cuándo se considera que una compensación no es adecuada?

Cuando el valor medido queda fuera del intervalo esperado por las reglas de compensación. Por ejemplo, en una acidosis metabólica con HCO3− de 12 mEq/L la PaCO2 esperada es de 24 a 28 mmHg; si es de 40 hay además una acidosis respiratoria.

¿Por qué hay que corregir el anion gap por la albúmina?

Porque la albúmina es el principal anión no medido. Cada g/dL que baja reduce el AG en unos 2,5 mEq/L, de modo que un paciente con hipoalbuminemia puede tener una acidosis con AG elevado que aparenta un AG normal.

¿Por qué la alcalosis produce tetania?

Porque al bajar la concentración de H+ la albúmina fija más calcio y cae el calcio ionizado, aunque el total no cambie. La hiperventilación por ansiedad es el ejemplo típico.

¿Por qué la cetoacidosis cursa con potasio alto si falta potasio?

Porque el déficit de insulina y la hiperosmolalidad sacan el potasio de las células, mientras la diuresis osmótica lo pierde por la orina. La potasemia inicial es normal o alta, pero el depósito corporal está vacío.

Referencias

  1. Hall JE, Hall ME. Guyton y Hall. Tratado de fisiología médica. 14.ª ed. Elsevier; 2021.
  2. Boron WF, Boulpaep EL. Medical Physiology. 3rd ed. Elsevier; 2017.
  3. Costanzo LS. Physiology. 7th ed. Elsevier; 2022.
  4. Barrett KE, Barman SM, Brooks HL, Yuan JXJ. Ganong's Review of Medical Physiology. 26th ed. McGraw-Hill; 2019.
  5. Loscalzo J, Fauci A, Kasper D, Hauser S, Longo D, Jameson JL. Harrison's Principles of Internal Medicine. 21st ed. McGraw-Hill; 2022.

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