Fisiología cardiovascular: corazón, ciclo cardíaco y presión arterial
Actualizada el 2 de octubre de 2026 · 6 referencias · Política editorial
El sistema cardiovascular lleva oxígeno y nutrientes a los tejidos con dos bombas en serie: el corazón derecho impulsa la circulación pulmonar y el izquierdo la sistémica. El gasto cardíaco depende de la frecuencia y del volumen sistólico, y la presión arterial resulta del gasto y de la resistencia periférica. Esta guía reúne la electrofisiología, la mecánica del ciclo cardíaco, la hemodinámica y los reflejos que regulan la presión.
Lo esencial
- Gasto cardíaco = frecuencia × volumen sistólico: unos 5 L/min en reposo (índice cardíaco 2,5 a 4 L/min/m²). Ambos ventrículos expulsan el mismo volumen por minuto.
- PAM = gasto cardíaco × resistencia vascular sistémica; con frecuencia normal se estima como diastólica + ⅓ de la presión de pulso.
- El nodo sinusal marca el ritmo por la corriente If (canales HCN); el nodo AV retrasa el impulso cerca de 0,1 s y es el principal componente del PR.
- La meseta del potencial ventricular (Ca2+ por canales tipo L) prolonga el periodo refractario: el corazón no puede tetanizarse.
- Frank-Starling: más volumen telediastólico, más fuerza de contracción; así se igualan latido a latido los gastos de ambos ventrículos.
- La resistencia depende de la cuarta potencia del radio (Poiseuille): las arteriolas regulan el flujo de cada órgano.
- El barorreflejo corrige la presión en segundos; el sistema renina-angiotensina-aldosterona y la natriuresis por presión la fijan a largo plazo.
- El miocardio extrae cerca del 70 % del O2 en reposo y el VI se perfunde en diástole: la taquicardia y la hipotensión diastólica comprometen el subendocardio.
Anatomía funcional: dos bombas en serie
Toca una parte del dibujo o elige una de la lista.
El corazón derecho recibe la sangre venosa de las cavas y la envía a los pulmones (circulación menor o pulmonar); el izquierdo recibe la sangre oxigenada de las venas pulmonares y la impulsa a todo el organismo (circulación mayor o sistémica). Como están en serie, en estado estable ambos ventrículos expulsan el mismo volumen por minuto; una diferencia de apenas 1 % sostenida durante horas desplazaría litros de sangre de un circuito al otro.
Las dos circulaciones manejan el mismo flujo con presiones muy distintas: la presión media aórtica ronda los 93 mmHg y la de la arteria pulmonar unos 15 mmHg, porque la resistencia vascular pulmonar es cerca de diez veces menor. Por eso el ventrículo derecho tiene una pared delgada y el izquierdo una gruesa.
Las válvulas auriculoventriculares (tricúspide y mitral) están sujetas por cuerdas tendinosas a los músculos papilares, que se contraen en sístole e impiden que las valvas se evaginen hacia la aurícula. Las semilunares (pulmonar y aórtica) no tienen cuerdas. Todas se abren y cierran de forma pasiva, por diferencias de presión.
| Compartimento | Fracción del volumen sanguíneo |
|---|---|
| Venas, vénulas y senos venosos sistémicos | 64 % |
| Arterias sistémicas | 13 % |
| Arteriolas y capilares sistémicos | 7 % |
| Circulación pulmonar | 9 % |
| Corazón | 7 % |
Las venas son el gran reservorio de volumen: la venoconstricción simpática moviliza sangre hacia el corazón y sostiene el gasto en la hemorragia.
Electrofisiología: potencial de acción, conducción y ECG
Toca una parte del dibujo o elige una de la lista.
El miocito ventricular reposa a unos −90 mV, cerca del potencial de equilibrio del K+, gracias a la corriente rectificadora de entrada IK1 y a la Na+/K+-ATPasa. Su potencial de acción dura de 200 a 300 ms:
- Fase 0: apertura de canales de Na+ dependientes de voltaje (Nav1.5); ascenso rápido hasta unos +20 mV.
- Fase 1: repolarización breve por cierre del Na+ y salida de K+ (Ito).
- Fase 2 (meseta): la entrada de Ca2+ por canales tipo L se equilibra con la salida de K+. Ese Ca2+ dispara la liberación de Ca2+ del retículo sarcoplásmico (acoplamiento excitación-contracción).
- Fase 3: predominan las corrientes de K+ rectificadoras tardías IKr (canal hERG) e IKs.
- Fase 4: potencial de reposo estable.
Mientras dura la meseta los canales de Na+ permanecen inactivados: el periodo refractario efectivo abarca casi toda la contracción, de modo que el músculo cardíaco no puede sumar contracciones ni tetanizarse. Muchos fármacos que bloquean IKr alargan el QT.
Las células de los nodos sinusal y auriculoventricular (AV) no tienen IK1 importante ni Na+ disponible: su potencial diastólico máximo es de unos −60 mV y en fase 4 se despolarizan solas. La corriente «funny» If, de canales HCN que se abren al hiperpolarizarse, inicia la pendiente; luego contribuyen canales de Ca2+ tipo T, y al llegar al umbral (unos −40 mV) los canales tipo L producen un ascenso lento. La noradrenalina (receptores β1, AMPc) aumenta If e ICa-L y acelera la frecuencia; la acetilcolina vagal (receptores M2) abre canales de K+ (IK-ACh), hiperpolariza y reduce If. La ivabradina bloquea If.
| Tejido | Frecuencia intrínseca | Velocidad de conducción |
|---|---|---|
| Nodo sinusal | 60–100 lpm | Lenta |
| Miocardio auricular | — | 0,3–1 m/s |
| Nodo AV | 40–60 lpm (unión) | ≈ 0,05 m/s |
| His y Purkinje | 15–40 lpm | 2–4 m/s |
| Miocardio ventricular | — | 0,3–1 m/s |
El marcapasos más rápido suprime a los demás (supresión por sobreestimulación); si el nodo sinusal falla, toma el mando la unión AV y luego el sistema de Purkinje, con ritmos de escape cada vez más lentos.
Bases del electrocardiograma. El ECG registra la suma de los dipolos que crea la onda de activación. La onda P es la despolarización auricular; el intervalo PR (120 a 200 ms) refleja sobre todo el retraso del nodo AV; el QRS (menos de 120 ms) es la despolarización ventricular y la onda T su repolarización. La repolarización auricular queda oculta en el QRS. La activación ventricular viaja del endocardio al epicardio y la repolarización en sentido contrario, por eso la T normal tiene la misma polaridad que el QRS. A 25 mm/s, 1 mm equivale a 40 ms; el eje eléctrico normal está entre −30° y +90°.
Ciclo cardíaco
A 75 lpm cada ciclo dura 0,8 s: unos 0,3 s de sístole ventricular y 0,5 s de diástole. Al aumentar la frecuencia se acorta sobre todo la diástole, lo que limita el llenado y la perfusión coronaria en la taquicardia.
- Sístole auricular: tras la onda P, la contracción auricular (onda a) completa el llenado ventricular; aporta cerca del 20 % del volumen telediastólico en reposo, más en el ventrículo rígido o en el ejercicio.
- Contracción isovolumétrica: poco después del QRS la presión del ventrículo supera la auricular y se cierran la mitral y la tricúspide (primer ruido, R1). Con las cuatro válvulas cerradas la presión sube sin cambio de volumen; el abombamiento de la mitral produce la onda c.
- Eyección: cuando la presión del ventrículo izquierdo (VI) supera la diastólica aórtica (unos 80 mmHg) se abre la válvula aórtica. Cerca de dos tercios del volumen sistólico salen en la primera parte (eyección rápida). La presión máxima ronda los 120 mmHg. La onda T coincide con el final de la eyección.
- Relajación isovolumétrica: al caer la presión ventricular por debajo de la aórtica se cierra la válvula aórtica (segundo ruido, R2) y la retracción elástica de la aorta produce la incisura. La presión ventricular cae rápidamente con el volumen fijo en el telesistólico.
- Llenado: cuando la presión del VI cae por debajo de la auricular (pico de la onda v) se abre la mitral: llenado rápido (descenso y), luego diástasis lenta y, de nuevo, la sístole auricular.
El R2 tiene dos componentes, aórtico (A2) y pulmonar (P2). En la inspiración aumenta el retorno al corazón derecho, se prolonga la eyección del VD y P2 se retrasa: el desdoblamiento fisiológico se ensancha en inspiración. Un tercer ruido (R3) en el llenado rápido es normal en niños y jóvenes, y en el adulto mayor sugiere sobrecarga de volumen; el cuarto ruido (R4) coincide con la contracción auricular contra un ventrículo rígido. El pulso venoso yugular reproduce las ondas a, c y v de la aurícula derecha.
Gasto cardíaco: precarga, poscarga y contractilidad
Toca una parte del dibujo o elige una de la lista.
El gasto cardíaco (GC) es la frecuencia por el volumen sistólico (VS): unos 70 mL × 72 lpm ≈ 5 L/min en reposo. Puede multiplicarse por cuatro a siete en el ejercicio intenso del deportista. El VS depende de tres factores:
- Precarga: el estiramiento de las fibras al final de la diástole, que en la práctica se aproxima con el volumen telediastólico (VTD) o con presiones de llenado. Por el mecanismo de Frank-Starling, un ventrículo más lleno se contrae con más fuerza: al alargarse el sarcómero hacia su longitud óptima mejora la superposición de los filamentos y, sobre todo, aumenta la sensibilidad de la troponina al Ca2+. Así, si el VD envía más sangre, el VI la recibe y la expulsa en los latidos siguientes.
- Poscarga: la carga que el ventrículo debe vencer para expulsar la sangre, mejor expresada como tensión de la pared durante la eyección (ley de Laplace: proporcional a la presión y al radio, inversamente proporcional al grosor). Más poscarga reduce el VS y aumenta el volumen telesistólico (VTS).
- Contractilidad (inotropismo): la fuerza que desarrolla el músculo con una precarga y una poscarga dadas. La estimulación β1 activa la proteína cinasa A, que fosforila los canales de Ca2+ tipo L (más Ca2+ por latido), el fosfolambán (la SERCA recapta más rápido: mejor relajación, efecto lusitrópico) y la troponina I. La frecuencia también modula la fuerza (fenómeno de la escalera o de Bowditch).
En el bucle presión-volumen el ancho es el VS y el área es el trabajo sistólico. Aumentar la precarga alarga el bucle hacia la derecha sin cambiar la relación presión-volumen telesistólica (RPVTS); aumentar la poscarga lo hace más alto y estrecho; aumentar la contractilidad vuelve más empinada la RPVTS y baja el VTS. La fracción de eyección (VS/VTD, normal 55 a 70 %) depende de los tres factores, no solo de la contractilidad.
A largo plazo el GC lo fija el retorno venoso, que fluye por el gradiente entre la presión media de llenado sistémico (unos 7 mmHg) y la presión de la aurícula derecha. El corazón sano bombea lo que recibe; el gasto cae cuando la bomba falla o cuando el retorno disminuye (hemorragia, venodilatación, presión intratorácica alta).
Hemodinámica: flujo, resistencia y distensibilidad
El flujo (Q) es proporcional al gradiente de presión e inversamente proporcional a la resistencia: Q = ΔP/R. Según la ley de Poiseuille, la resistencia es proporcional a la viscosidad y a la longitud y depende de la cuarta potencia del radio: reducir el radio a la mitad multiplica la resistencia por 16. Por eso pequeños cambios del tono arteriolar regulan el flujo de cada órgano, y la mayor caída de presión del árbol sistémico ocurre en las arteriolas: la sangre llega al extremo arterial del capilar con unos 30 a 35 mmHg.
- Resistencias en serie se suman; en paralelo se suman sus inversos, de modo que la resistencia total es menor que la de cualquier lecho. La circulación sistémica es casi toda en paralelo: cada órgano recibe sangre arterial con la misma presión y regula su propio flujo.
- Velocidad: es inversa al área de sección total. La aorta mide unos 2,5 cm² y los capilares suman unos 2.500 cm²; la sangre pasa de unos 33 cm/s de media en la aorta a unos 0,3 mm/s en el capilar, lo que da tiempo al intercambio.
- Viscosidad: depende sobre todo del hematocrito. La policitemia la aumenta; la anemia la reduce y, junto con el mayor gasto, produce soplos funcionales.
- Flujo turbulento: aparece con alta velocidad, gran diámetro, baja viscosidad o irregularidades (estenosis, bifurcaciones); se oye como soplo y aumenta la resistencia.
- Distensibilidad (compliancia): C = ΔV/ΔP. Las venas son unas 24 veces más distensibles que las arterias, por eso almacenan volumen con poca presión. La presión de pulso depende del volumen sistólico y de la distensibilidad arterial: la rigidez aórtica del envejecimiento eleva la sistólica, baja la diastólica y explica la hipertensión sistólica aislada del adulto mayor.
La aorta y las grandes arterias elásticas almacenan parte del VS en sístole y lo devuelven en diástole (efecto Windkessel), transformando la eyección intermitente en flujo continuo y manteniendo la presión diastólica que perfunde las coronarias.
Regulación de la presión arterial
La presión arterial media (PAM) es el producto del GC por la resistencia vascular sistémica (más la presión venosa central, casi despreciable). Se controla en tres escalas de tiempo:
Segundos: barorreflejo. Los barorreceptores del seno carotídeo (aferencias por el nervio glosofaríngeo) y del cayado aórtico (por el vago) son terminaciones sensibles al estiramiento que responden entre unos 60 y 180 mmHg, con mayor sensibilidad cerca de la presión normal y más a los cambios que a los valores estables. Su señal llega al núcleo del tracto solitario, que inhibe el centro vasomotor del bulbo rostral ventrolateral y activa los núcleos vagales. Si la presión baja, cae la descarga aferente: aumentan el tono simpático (taquicardia, inotropismo, vasoconstricción arteriolar y venosa) y disminuye el vagal. El barorreflejo amortigua las variaciones (al ponerse de pie, por ejemplo), pero se reajusta en uno o dos días a la presión sostenida, así que no fija la presión a largo plazo. Los quimiorreceptores carotídeos y aórticos refuerzan la respuesta cuando la PAM cae por debajo de unos 80 mmHg, y la isquemia del propio bulbo produce la respuesta simpática más intensa (reflejo de Cushing ante la hipertensión intracraneal: hipertensión con bradicardia).
Minutos a horas: hormonas. El sistema renina-angiotensina-aldosterona se activa cuando baja la presión de perfusión de la arteriola aferente, cuando llega menos NaCl a la mácula densa o por estímulo simpático β1 de las células yuxtaglomerulares. La renina convierte el angiotensinógeno en angiotensina I, y la enzima convertidora (abundante en el endotelio pulmonar) la convierte en angiotensina II, que por receptores AT1 contrae arteriolas, estimula la aldosterona, la reabsorción proximal de Na+, la sed y la ADH, y facilita la transmisión simpática. La ADH (vasopresina) contrae vasos por receptores V1 y retiene agua por V2. En sentido contrario, el estiramiento auricular libera péptido natriurético auricular (ANP) y el ventricular péptido natriurético tipo B (BNP): natriuresis, vasodilatación e inhibición de renina y aldosterona; la neprilisina los degrada (de ahí el uso de sacubitrilo).
Días: riñón. Si la presión sube, el riñón excreta más sodio y agua (natriuresis por presión) hasta que el volumen y la presión vuelven al punto de equilibrio. Toda hipertensión crónica implica que ese punto se ha desplazado.
Control local. Cada órgano ajusta su flujo por autorregulación (respuesta miogénica al estiramiento y metabolitos como adenosina, CO2, H+ y K+) y por el endotelio, que libera óxido nítrico (vasodilatador, estimulado por el cizallamiento) y endotelina (vasoconstrictora).
Microcirculación y fuerzas de Starling
El intercambio ocurre en los capilares. Gases y sustancias liposolubles cruzan la membrana; el agua y los solutos pequeños pasan por hendiduras entre las células endoteliales. Las proteínas plasmáticas apenas atraviesan la pared y generan la presión oncótica que retiene agua en el vaso.
| Fuerza (valores de Guyton) | Extremo arterial | Extremo venoso |
|---|---|---|
| Presión hidrostática capilar (Pc) | 30 mmHg | 10 mmHg |
| Presión hidrostática intersticial (Pi) | −3 mmHg | |
| Presión oncótica plasmática (πc) | 28 mmHg | |
| Presión oncótica intersticial (πi) | 8 mmHg | |
| Presión neta | 13 mmHg hacia afuera | 7 mmHg hacia adentro |
En promedio domina una pequeña filtración neta; el exceso de líquido y las proteínas que escapan vuelven a la sangre por los linfáticos, unos 2 a 3 L al día. El modelo revisado de Starling añade que la barrera efectiva es el glucocáliz endotelial y que, en estado estable, la reabsorción venosa es escasa: el drenaje linfático es indispensable.
El edema aparece cuando la filtración supera al drenaje: aumento de la presión capilar (insuficiencia cardíaca, retención de volumen, obstrucción venosa), descenso de la presión oncótica (cirrosis, síndrome nefrótico, desnutrición), aumento de la permeabilidad (inflamación, sepsis, quemaduras) u obstrucción linfática. En el pulmón la presión capilar normal es de unos 7 mmHg; el edema alveolar aparece cuando sube de forma aguda hasta acercarse a la presión oncótica del plasma (unos 25 a 28 mmHg).
Circulaciones especiales: coronaria, cerebral y pulmonar
Coronaria. El corazón recibe unos 225 mL/min en reposo (4 a 5 % del GC) y extrae cerca del 70 % del oxígeno que le llega, de modo que más demanda solo se cubre aumentando el flujo, que puede crecer tres a cuatro veces. La regulación es sobre todo metabólica (adenosina, hipoxia, CO2). En el VI la compresión sistólica casi detiene el flujo, sobre todo en el subendocardio: la perfusión ocurre en diástole y depende de la presión de perfusión (presión diastólica aórtica menos presión telediastólica del VI) y de la duración de la diástole. Por eso el subendocardio es la zona más vulnerable a la isquemia, y la taquicardia, la hipotensión diastólica y la hipertrofia la agravan.
Cerebral. El encéfalo, con el 2 % del peso corporal, recibe unos 750 mL/min (cerca del 15 % del GC; 50 a 65 mL/100 g/min). La autorregulación mantiene el flujo casi constante con una PAM de unos 60 a 140 mmHg; en la hipertensión crónica esos límites se desplazan hacia arriba y una reducción brusca de la presión puede causar isquemia. El CO2 es el vasodilatador más potente: la hipercapnia aumenta el flujo y la hiperventilación lo reduce. Dentro del cráneo rígido, la presión de perfusión cerebral es la PAM menos la presión intracraneal.
Pulmonar. Es un circuito de baja presión y alta distensibilidad que acepta todo el GC. A diferencia de la sistémica, responde a la hipoxia alveolar con vasoconstricción, que desvía la sangre hacia los alvéolos bien ventilados; si la hipoxia es generalizada (altura, enfermedad pulmonar crónica) produce hipertensión pulmonar.
Valores normales de referencia
| Parámetro | Valor en el adulto | Nota |
|---|---|---|
| Gasto cardíaco | 4–8 L/min | unos 5 L/min en reposo |
| Índice cardíaco | 2,5–4,0 L/min/m² | |
| Volumen sistólico | 60–100 mL | |
| Fracción de eyección del VI | 55–70 % | ≤ 40 %: reducida |
| Frecuencia cardíaca en reposo | 60–100 lpm | |
| Presión arterial | < 120/80 mmHg | umbral de hipertensión ≥ 130/80 (ACC/AHA) o ≥ 140/90 (guías europeas) |
| Presión arterial media | 70–100 mmHg | |
| Presión de la aurícula derecha (PVC) | 2–8 mmHg | media |
| Presión del ventrículo derecho | 15–30 / 2–8 mmHg | sistólica / diastólica |
| Presión de la arteria pulmonar | 15–30 / 4–12 mmHg | media ≤ 20 mmHg |
| Presión de enclavamiento pulmonar | 6–12 mmHg | estima la de la aurícula izquierda |
| Presión del ventrículo izquierdo | 100–140 / 3–12 mmHg | sistólica / telediastólica |
| Resistencia vascular sistémica | 800–1.200 dyn·s·cm⁻⁵ | 10–15 unidades Wood |
| Resistencia vascular pulmonar | ≤ 2 unidades Wood | ≤ 160 dyn·s·cm⁻⁵ |
| Volumen sanguíneo | ≈ 70 mL/kg | unos 5 L en el adulto de 70 kg |
| Flujo coronario en reposo | ≈ 225 mL/min | 4–5 % del gasto |
| Flujo sanguíneo cerebral | ≈ 750 mL/min | 50–65 mL/100 g/min |
| Intervalo PR | 120–200 ms | |
| Duración del QRS | < 120 ms | |
| QT corregido | ≤ 450 ms (H), ≤ 460 ms (M) | por encima se considera prolongado |
Valores orientativos de los tratados de referencia; cada laboratorio fija sus propios intervalos.
Fórmulas y relaciones
- Gasto cardíaco
GC = FC × VS
Con FC en lpm y VS en litros, el resultado sale en L/min.
- Fracción de eyección
FE = (VTD − VTS) / VTD × 100
Con VTD 120 mL y VTS 50 mL: 58 %.
- Presión arterial media
PAM ≈ PAD + (PAS − PAD) / 3
Válida con frecuencias normales; en la taquicardia la diástole se acorta y la PAM se acerca a la media aritmética.
- Resistencias vasculares
RVS = 80 × (PAM − PVC) / GC
RVP = (PAPm − PCP) / GCEl factor 80 convierte mmHg·min/L (unidades Wood) en dyn·s·cm⁻⁵. PAPm: presión media pulmonar; PCP: presión de enclavamiento.
- Ley de Poiseuille
Q = ΔP · π r⁴ / (8 η L)
η: viscosidad; L: longitud; r: radio. Válida para flujo laminar en tubos rígidos; resume por qué el radio manda.
- Ley de Laplace (pared ventricular)
σ = P · r / (2 h)
σ: tensión de la pared; h: grosor. La hipertrofia concéntrica normaliza la tensión ante una presión alta; la dilatación la aumenta.
- Ecuación de Starling
Jv = Kf [(Pc − Pi) − σ (πc − πi)]
Kf: coeficiente de filtración; σ: coeficiente de reflexión de las proteínas (0 a 1).
- Principio de Fick
GC = VO2 / (CaO2 − CvO2)
Con VO2 250 mL/min y diferencia arteriovenosa de 50 mL O2/L: 5 L/min.
- QT corregido (Bazett)
QTc = QT / √RR
RR en segundos. Sobrecorrige con frecuencias altas y subcorrige con bajas.
- Presión de perfusión
PPC = PAM − PIC
PP coronaria = PAD aórtica − PTDVIPIC: presión intracraneal; PTDVI: presión telediastólica del ventrículo izquierdo.
Correlación clínica
Insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida
La RPVTS se aplana y el ventrículo trabaja en la parte plana de la curva de Frank-Starling: más volumen ya no aumenta el VS y solo eleva las presiones de llenado (congestión). La activación simpática y del sistema renina-angiotensina-aldosterona, compensadora al principio, aumenta poscarga, volumen y remodelado; por eso la tratan los bloqueadores beta, los inhibidores del sistema renina-angiotensina o la neprilisina y los antagonistas de la aldosterona.
Insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada
La RPVTD se desplaza hacia arriba: el ventrículo rígido necesita presiones de llenado altas para un volumen normal. Depende de la contracción auricular y de una diástole larga, por lo que la fibrilación auricular y la taquicardia se toleran mal.
Shock
El patrón hemodinámico orienta: el hipovolémico tiene presiones de llenado y GC bajos con resistencia alta; el cardiogénico, presión de enclavamiento alta, GC bajo y resistencia alta; el distributivo (séptico), resistencia baja con GC normal o alto. La perfusión de los órganos depende de la PAM; se busca en general una PAM de 65 mmHg o más.
Estenosis aórtica
El VI debe generar una presión mayor que la aórtica para vencer la válvula (gradiente transvalvular). Según Laplace, la pared se engrosa (hipertrofia concéntrica) para normalizar la tensión, a costa de rigidez, R4 y menor reserva coronaria del subendocardio: de ahí la angina, el síncope de esfuerzo y la disnea.
Potasio y QT largo
La hiperpotasemia despolariza el reposo e inactiva canales de Na+: conducción lenta, T picudas, QRS ancho y, al final, asistolia o fibrilación. Los fármacos que bloquean IKr (hERG), la hipopotasemia y la hipomagnesemia alargan la repolarización y favorecen pospotenciales precoces y torsade de pointes.
Hipotensión ortostática y síncope vasovagal
Al ponerse de pie se acumulan unos 500 a 800 mL de sangre en las piernas y el abdomen; el barorreflejo compensa en segundos. La disautonomía (diabetes, enfermedad de Parkinson), la hipovolemia y los vasodilatadores impiden la compensación. En el síncope vasovagal un reflejo paradójico retira el simpático y activa el vago: bradicardia y vasodilatación.
Edema
Se deriva de la ecuación de Starling: presión capilar alta en la insuficiencia cardíaca o la trombosis venosa, oncótica baja en la cirrosis y el síndrome nefrótico, permeabilidad alta en la sepsis, y drenaje linfático insuficiente en el linfedema.
Calculadoras relacionadas
- Presión arterial mediaLa presión promedio que irriga tus órganos
- Presión arterialSi tu presión es normal, elevada o hipertensión
- Frecuencia cardíaca máxima y zonasTus pulsaciones máximas y zonas para entrenar
- QT corregido (QTc)Bazett, Fridericia, Framingham y Hodges
- Riesgo cardiovascular (Framingham)Probabilidad de un evento cardiovascular a 10 años
- Superficie corporalFórmulas de Mosteller y DuBois
Preguntas frecuentes
¿Por qué el músculo cardíaco no puede tetanizarse?
Porque su periodo refractario efectivo dura casi tanto como la contracción: la meseta mantiene inactivados los canales de Na+ hasta que el músculo empieza a relajarse. Un nuevo estímulo no puede sumar fuerza, lo que garantiza la relajación y el llenado entre latidos.
¿La presión venosa central mide la precarga?
Solo de forma indirecta. La precarga es el estiramiento de las fibras al final de la diástole (volumen telediastólico); la presión de llenado depende además de la distensibilidad del ventrículo y de la presión intratorácica. Por eso una PVC aislada predice mal la respuesta al volumen.
¿Por qué la taquicardia puede causar isquemia con coronarias normales?
Porque aumenta el consumo de O2 del miocardio y, al acortar sobre todo la diástole, reduce el tiempo en que se perfunde el VI. Si además hay hipertrofia, anemia o hipotensión diastólica, el subendocardio queda sin reserva.
¿Una fracción de eyección normal significa contractilidad normal?
No necesariamente. La FE depende de la precarga y de la poscarga: en la insuficiencia mitral la eyección hacia la aurícula, de baja resistencia, mantiene la FE normal aunque la contractilidad ya esté reducida; en la hipertensión grave puede bajar con un músculo sano.
¿Por qué se usa la presión arterial media para la perfusión de órganos?
Porque es la presión promedio que impulsa el flujo durante todo el ciclo, y la autorregulación de órganos como el cerebro y el riñón se describe en función de ella. La sistólica varía más con la rigidez arterial y con el punto de medición (amplificación del pulso hacia la periferia).
Referencias
- Hall JE, Hall ME. Guyton y Hall. Tratado de fisiología médica. 14.ª ed. Elsevier; 2021.
- Boron WF, Boulpaep EL. Medical Physiology. 3rd ed. Elsevier; 2017.
- Costanzo LS. Physiology. 7th ed. Elsevier; 2022.
- Klabunde RE. Cardiovascular Physiology Concepts. 3rd ed. Wolters Kluwer; 2021.
- Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults. Hypertension. 2018;71:e13–e115.
- Humbert M, Kovacs G, Hoeper MM, et al. 2022 ESC/ERS Guidelines for the diagnosis and treatment of pulmonary hypertension. Eur Heart J. 2022;43:3618–3731.
Otros sistemas
Premios Nobel sobre este sistema
- 1912Coser vasos sanguíneos y trasplantar órganosAlexis CarrelÓrganos y cirugía
- 1920Cómo se regulan los vasos más finosAugust KroghCorazón, sangre y circulación
- 1924El registro eléctrico del corazónWillem EinthovenCorazón, sangre y circulación
- 1956El cateterismo del corazónAndré F. Cournand, Werner Forssmann y Dickinson W. RichardsDiagnóstico e imágenes
- 1998Un gas que relaja los vasos sanguíneosRobert F. Furchgott, Louis J. Ignarro y Ferid MuradCorazón, sangre y circulación